lunes, 17 de agosto de 2015

Paraíso Alterno parte 1 - Fan Fic Sailor Moon Agosto 15 de 2015

Paraíso Alterno
Ya cuando el negaverso había sido completamente destruido, las Sailors Scouts habían olvidado todo cuanto había pasado y continuaron con sus vidas como chicas normales... Jajajaja sí como no, si algo debe aprenderse del mundo, es que nada es lo que parece, hasta que aparece algo que pone todas las cosas en perspectiva.

Esta es la historia que jamás te contaron, la que tal vez jamás quisieron que supieras, porque a veces ver cosas duras y que te cambian tu universo puede ser demasiado abrumador:

- ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? ¿Cómo llegué aquí? ¿Y mi amado Darien? ¿¡Las chicas!? Dijo Serena. Todo cuanto había a su alrededor era oscuro, se sentía frío y macabro como si toda esperanza se hubiera perdido y el mundo hubiera perdido su color para convertirse en tinieblas.

Se sentía rara, más allá del mareo, era como si ya no fuera la misma, sentía náuseas como si estuviera harta de sí misma. De repente su ropa y piernas empezaron a cambiar de color, todo se volvió oscuro, era como si una criatura se apoderara de su cuerpo.

“- ¡Madre, ayúdame! Me siento sola, estoy sola, ya nada es igual, aaaaaaaahhhhhh.” Mientras gritaba de dolor podía ver como la oscuridad se apoderaba de su cuerpo, su cabello suelto y negro, su traje de Sailor Moon cambiaba, ya los colores pasteles, se volvían colores oscuros, negros, grises, azul oscuro, morado oscuro y terracota, pero eso no era todo, sentía como si un veneno se colara por sus venas y llegara a su corazón.

Trataba de resistirse, pero entre más lo hacía, más imágenes aparecían en su mente, imágenes que le recordaban todo lo malo, y hasta lo bueno en forma mala. Recordaba como Rey fue novia de Darien, sentía como eso era una traición de parte de ella, además recordaba las veces en que Ami le recordaba que debía estudiar ¿acaso la creía tonta o incapaz? ¿Era todo esto un sueño o una realidad?

Recordaba como todas sus compañeras la dejaban de últimas en cada batalla, recordaba como Tuxedo Mask tenía que venir en su ayuda, en ayuda de la pobre y frágil Serena, la niña tonta cabeza de chorlito, la débil que siempre llora, era como si escuchara sus voces retumbar en su cabeza, las risas, los veía a todos, a Darien, Rey, Ami, Mina, Lita e incluso a la propia Luna y Artemis, reunidos en un café, burlándose de cómo ella, esa pobre niña llorona y malcriada, podía ser su princesa, era un desperdicio de tiempo y espacio, decían…

Por más de que trataba de formar una nueva idea positiva, de creer que todo era una pesadilla mientras estaba despierta, más rápido entraba el veneno en su cuerpo, sus músculos y sus huesos se atrofiaban, sentía cambios en todo su ser, nuevos olores, nuevas sensaciones de rabia y de odio, olores de putrefacción, podía oler incluso el miedo de los otros a cientos de kilómetros y se le apetecían, se le apetecía probar de esa sangre, de esa carne, podía sentir el sabor a hierro en su boca y la extasiaba, fue así que todo se le torno repugnante y poco digno ante su presencia, fue así que empezó a odiar… la transformación había completado.

- ¡Serena! – dijo una voz oscura y tenebrosa. - Bienvenida a mi mundo paralelo, bienvenida al tiempo de cosecha, mi nombre es Llerena y te he traído acá, porque pude percibir desde este mundo, todo el dolor y la humillación que te han hecho sentir y no podía dejarlo pasar, es nuestro tiempo, es el tiempo de la venganza, de poner todo de cabeza y por fin ser victoriosas, ser felices por siempre jamás, es una cosa de perdedores ingenuos.

Serena yacía hincada sobre una rodilla y al levantar la mirada toda su piel se veía gris, perfecta como una porcelana, miró con ojos gris azulados y con la mirada perdida dijo:
-              Ahora todo es tan infinitamente claro, ahora puedo verlo todo, ya no te necesito, ya no necesito de nadie, mi objetivo es acabar con todos, es simplemente devolverles todo lo que en mi cosecharon y NUNCA, nunca me vuelvas a decir Serena, ella ya no existe, ahora existe YINX.
- Yinx entonces ya sabes que hacer, búscalas y destrúyelas.
- Ya no tienes que decirme que hacer, ahora conozco mi destino.

A medida que Serena (la hora llamada Yinx), iba caminando, retomaba energías y empezaba a salir de esa infinita oscuridad que el mundo de Llerena controlaba y se vio de nuevo en su ciudad, pero todo se veía diferente más triste más opaco, eso le encantaba y la satisfacía.


Al otro lado de la ciudad se despertaban las Sailor Scouts, todas con la sensación de que ya no eran las mismas. Rey se miró a sí misma y no se reconoció, tenía el cabello muy bellamente adornado y sus ropas eran de color pastel, un lindo vestido rodeaba su cuerpo y mirando al horizonte, recordó a su amado Nicolas y dejó salir un suspiro – “ahhhhh “.

Lita despertó en ese momento y al tratar de incorporarse casi se cae, había perdido estatura y se sentía débil y miserable, pero sabía que todo podría estar bien ya que tenía un amado que siempre la seguía a todas partes.

Ami despertó de repente, estaba acostada en posición fetal con la cabeza hacia adentro, trató de analizar la situación, pero luego vio una oruga y ya no pudo concentrarse más, miró de reojo a quien se despertaba a su lado, sin dejar de ver la oruga y era Mina, tenía un libro de recortes en sus manos y veía una colección de fotos y de cartas de todos los enamorados que la seguían a todas partes, le encantaban todos esos niños ingenuos con los que ella podría jugar.

En un momento de coincidencia casi cósmica, las 4 sintieron una energía que le colaba en los huesos, se miraron y al no reconocerse a sí mismas vieron como habían cambiado y se horrorizaron.
- Ami , olvida esa oruga y pon atención, le gritaba Rey.
- Lita, - gritaba Mina - ¿No se supone que tu novio te rompió el corazón?
- Pues Mina, si no estoy mal a ti también te dejó Armand y no veo que te duela mucho con tantos admiradores.

Ami por fin reaccionó, y dijo:
- Muchachas, algo nos pasó en la pelea contra el negaverso, según mis cálculos hemos caído en un mundo paralelo, donde hay un ser maligno que lo controla todo y su energía proviene de allá.
Ami señalo con el dedo y lograron divisar a lo lejos una especie de castillo con una torre muy alta toda hecha de Cristal brillante, era hermoso pero al mismo tiempo sabían que esto no podría traer nada bueno.

Mientras observaban como la Luna era la que proporcionaba luz y calor, como los semáforos eran al revés y la gente andaba cuando la luz era roja y se detenía cuando era verde, como los animales paseaban a sus dueños y así todo se daba al revés, no pudieron divisar las ramas negras de árboles milenarios, que estaban a punto de sujetarlas de los pies.

- ¡AAAAAAAAAaaaahhhhh! Gritaban pero era demasiado tarde, ya las ramas malignas las habían tomado prisioneras y por medio de su energía las convirtieron en esas personalidades cambiadas, se pusieron de pie y se alejaron, hablando de sus nuevas vidas sin que nada las preocupara.


Yinx, la antigua Serena, ya cambiada a su estatus natural, iba caminando por las calles en búsqueda de las Sailor Scouts, ellas que alguna vez se llamaron sus amigas pero que no eran más que unas traicioneras y merecían ser castigadas y que tan buena fue su suerte, que en la barca de un parque, encontró sentado a Darien, él se encontraba semi inconsciente, pero al verla sonrió y se abalanzó sobre ella a besarla…Grave error.

Yinx recordada en su mente como él se había reunido con las otras a burlarse de su debilidad y de lo tonta que era, sin mencionar de sus torpezas y de querer siempre estar apegada a él. Ella levantó la ceja, lo miró con cara de desprecio y le dio una cachetada que lo mandó al otro lado del parque, mientras sonreía y quería verlo sufrir y si era preciso, sangrar.

Él se hallaba en el piso desconsolado, llorando, adolorido, pero más que un dolor físico, era un dolor en el alma, ¿qué le había pasado a su amada y tierna Serena? Al incorporarse, pensó que tal vez ella se había equivocado y que pensó que él era uno de esos abusivos que andan por la calle…
- Serena, amor mío, ¡estás viva!
Casi que no alcanzó a completar la frase cuando ella lo golpeó de nuevo, dejándolo boca arriba y ella colocando un pie sobre su pecho, haciendo presión para herirlo. Él no podía creer que pasaba porque en su interior sabía que algo había pasado, él ya no era el mismo y en definitiva algo le había pasado a Serena.

Fue así que por fortuita casualidad o cosa del destino, las Sailor Scouts aparecieron y trataron de ayudar a Darien, en medio de una total ignorancia, ya que no entendía que pasaba, mientras él en medio del llanto y el dolor, les pedía que no la dañaran. Pero igual no podían, no podían transformarse, todo se había perdido en la última batalla. El cielo azul oscuro que reinaba se fue poniendo cada vez más tenebroso y el día se hizo noche.

Llerena apareció en medio de una nube que flotaba en el cielo, su piel gris azulada como la de Serena dejaba al descubierto un par de escamas, era como una mujer mitad pez, y su cabello rosado flotaba en el aire, mientras Yinx la admiraba y soñaba ser como ella, las nubes se cerraban y los rayos y truenos retumbaban; para darle atmosfera a que mientras Llerena reía, caían fuegos y centellas del cielo.

“- Hola Chicas, es un placer tenerlas en mi mundo, con un poco de suerte sufrirán mucho, pero será por poco tiempo, todo gracias a mi nueva adquisición Yinx, de pronto la reconocerán de experiencias pasadas, cuando se llamaba Serena, lo más divertido es que ella será quien acabe con ustedes”.

Darien apareció en medio de un panel giratorio en forma vertical, Yinx le empezó a mandar cuchillos, pero todos fallaban lamentablemente para ella, ya que ninguno logro herirlo y mientras las Sailor Scouts trataban de detenerla, un campo de fuerza les impedía pasar. Mientras ellas veían con horror como Yinx latigaba a Darien, lo escupía, lo aruñaba al mismo tiempo que sonreía y carcajeaba inmensamente, ella disfrutaba de esto.

Luego de varios momentos de castigos, hacia Darien y las chicas, Llerena decidió que lo más correcto era quitar el campo de fuerza y así permitir que Yinx las hiriera también era lo más justo para todos. Las chicas trataron de recordarle a Yinx quien era en realidad y esto la enfureció aún más, finalmente su furia llegó al máximo por una herida que le hicieron a lo que Llerena respondió diciéndole: ¡Deja de jugar con ellas Yinx y acaba con ellas de una buena vez!

En medio de llantos y suplicas, Yinx se volteó y con la cara más dura y llena de odio les dijo “Ahora sí, que comience la pelea”…


(Continuará…)