Paraíso Alterno
Ya cuando el negaverso había sido completamente
destruido, las Sailors Scouts habían olvidado todo cuanto había pasado y
continuaron con sus vidas como chicas normales... Jajajaja sí como no, si algo
debe aprenderse del mundo, es que nada es lo que parece, hasta que aparece algo
que pone todas las cosas en perspectiva.
Esta es la historia que jamás te contaron, la que tal
vez jamás quisieron que supieras, porque a veces ver cosas duras y que te
cambian tu universo puede ser demasiado abrumador:
- ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? ¿Cómo llegué aquí? ¿Y
mi amado Darien? ¿¡Las chicas!? Dijo Serena. Todo cuanto había a su alrededor
era oscuro, se sentía frío y macabro como si toda esperanza se hubiera perdido
y el mundo hubiera perdido su color para convertirse en tinieblas.
Se sentía rara, más allá del mareo, era como si ya no
fuera la misma, sentía náuseas como si estuviera harta de sí misma. De repente
su ropa y piernas empezaron a cambiar de color, todo se volvió oscuro, era como
si una criatura se apoderara de su cuerpo.
“- ¡Madre, ayúdame! Me siento sola, estoy sola, ya
nada es igual, aaaaaaaahhhhhh.” Mientras gritaba de dolor podía ver como la
oscuridad se apoderaba de su cuerpo, su cabello suelto y negro, su traje de
Sailor Moon cambiaba, ya los colores pasteles, se volvían colores oscuros,
negros, grises, azul oscuro, morado oscuro y terracota, pero eso no era todo,
sentía como si un veneno se colara por sus venas y llegara a su corazón.
Trataba de resistirse, pero entre más lo hacía, más
imágenes aparecían en su mente, imágenes que le recordaban todo lo malo, y
hasta lo bueno en forma mala. Recordaba como Rey fue novia de Darien, sentía
como eso era una traición de parte de ella, además recordaba las veces en que Ami
le recordaba que debía estudiar ¿acaso la creía tonta o incapaz? ¿Era todo esto
un sueño o una realidad?
Recordaba como todas sus compañeras la dejaban de
últimas en cada batalla, recordaba como Tuxedo Mask tenía que venir en su
ayuda, en ayuda de la pobre y frágil Serena, la niña tonta cabeza de chorlito,
la débil que siempre llora, era como si escuchara sus voces retumbar en su
cabeza, las risas, los veía a todos, a Darien, Rey, Ami, Mina, Lita e incluso a
la propia Luna y Artemis, reunidos en un café, burlándose de cómo ella, esa
pobre niña llorona y malcriada, podía ser su princesa, era un desperdicio de
tiempo y espacio, decían…
Por más de que trataba de formar una nueva idea
positiva, de creer que todo era una pesadilla mientras estaba despierta, más
rápido entraba el veneno en su cuerpo, sus músculos y sus huesos se atrofiaban,
sentía cambios en todo su ser, nuevos olores, nuevas sensaciones de rabia y de
odio, olores de putrefacción, podía oler incluso el miedo de los otros a
cientos de kilómetros y se le apetecían, se le apetecía probar de esa sangre,
de esa carne, podía sentir el sabor a hierro en su boca y la extasiaba, fue así
que todo se le torno repugnante y poco digno ante su presencia, fue así que
empezó a odiar… la transformación había completado.
- ¡Serena! – dijo una voz oscura y tenebrosa. -
Bienvenida a mi mundo paralelo, bienvenida al tiempo de cosecha, mi nombre es
Llerena y te he traído acá, porque pude percibir desde este mundo, todo el
dolor y la humillación que te han hecho sentir y no podía dejarlo pasar, es
nuestro tiempo, es el tiempo de la venganza, de poner todo de cabeza y por fin
ser victoriosas, ser felices por siempre jamás, es una cosa de perdedores
ingenuos.
Serena yacía hincada sobre una rodilla y al levantar
la mirada toda su piel se veía gris, perfecta como una porcelana, miró con ojos
gris azulados y con la mirada perdida dijo:
-
Ahora todo es tan infinitamente claro, ahora puedo
verlo todo, ya no te necesito, ya no necesito de nadie, mi objetivo es acabar
con todos, es simplemente devolverles todo lo que en mi cosecharon y NUNCA,
nunca me vuelvas a decir Serena, ella ya no existe, ahora existe YINX.
- Yinx entonces ya sabes que hacer, búscalas y
destrúyelas.
- Ya no tienes que decirme que hacer, ahora conozco mi
destino.
A medida que Serena (la hora llamada Yinx), iba
caminando, retomaba energías y empezaba a salir de esa infinita oscuridad que
el mundo de Llerena controlaba y se vio de nuevo en su ciudad, pero todo se
veía diferente más triste más opaco, eso le encantaba y la satisfacía.
Al otro lado de la ciudad se despertaban las Sailor
Scouts, todas con la sensación de que ya no eran las mismas. Rey se miró a sí
misma y no se reconoció, tenía el cabello muy bellamente adornado y sus ropas
eran de color pastel, un lindo vestido rodeaba su cuerpo y mirando al
horizonte, recordó a su amado Nicolas y dejó salir un suspiro – “ahhhhh “.
Lita despertó en ese momento y al tratar de
incorporarse casi se cae, había perdido estatura y se sentía débil y miserable,
pero sabía que todo podría estar bien ya que tenía un amado que siempre la
seguía a todas partes.
Ami despertó de repente, estaba acostada en posición
fetal con la cabeza hacia adentro, trató de analizar la situación, pero luego
vio una oruga y ya no pudo concentrarse más, miró de reojo a quien se
despertaba a su lado, sin dejar de ver la oruga y era Mina, tenía un libro de
recortes en sus manos y veía una colección de fotos y de cartas de todos los
enamorados que la seguían a todas partes, le encantaban todos esos niños
ingenuos con los que ella podría jugar.
En un momento de coincidencia casi cósmica, las 4 sintieron
una energía que le colaba en los huesos, se miraron y al no reconocerse a sí
mismas vieron como habían cambiado y se horrorizaron.
- Ami , olvida esa oruga y pon atención, le gritaba
Rey.
- Lita, - gritaba Mina - ¿No se supone que tu novio te
rompió el corazón?
- Pues Mina, si no estoy mal a ti también te dejó
Armand y no veo que te duela mucho con tantos admiradores.
Ami por fin reaccionó, y dijo:
- Muchachas, algo nos pasó en la pelea contra el
negaverso, según mis cálculos hemos caído en un mundo paralelo, donde hay un
ser maligno que lo controla todo y su energía proviene de allá.
Ami señalo con el dedo y lograron divisar a lo lejos
una especie de castillo con una torre muy alta toda hecha de Cristal brillante,
era hermoso pero al mismo tiempo sabían que esto no podría traer nada bueno.
Mientras observaban como la Luna era la que
proporcionaba luz y calor, como los semáforos eran al revés y la gente andaba
cuando la luz era roja y se detenía cuando era verde, como los animales
paseaban a sus dueños y así todo se daba al revés, no pudieron divisar las
ramas negras de árboles milenarios, que estaban a punto de sujetarlas de los
pies.
-
¡AAAAAAAAAaaaahhhhh! Gritaban pero era demasiado tarde, ya las ramas malignas
las habían tomado prisioneras y por medio de su energía las convirtieron en
esas personalidades cambiadas, se pusieron de pie y se alejaron, hablando de
sus nuevas vidas sin que nada las preocupara.
Yinx, la antigua Serena, ya cambiada a su estatus
natural, iba caminando por las calles en búsqueda de las Sailor Scouts, ellas
que alguna vez se llamaron sus amigas pero que no eran más que unas
traicioneras y merecían ser castigadas y que tan buena fue su suerte, que en la
barca de un parque, encontró sentado a Darien, él se encontraba semi inconsciente,
pero al verla sonrió y se abalanzó sobre ella a besarla…Grave error.
Yinx recordada en su mente como él se había reunido
con las otras a burlarse de su debilidad y de lo tonta que era, sin mencionar
de sus torpezas y de querer siempre estar apegada a él. Ella levantó la ceja,
lo miró con cara de desprecio y le dio una cachetada que lo mandó al otro lado
del parque, mientras sonreía y quería verlo sufrir y si era preciso, sangrar.
Él se hallaba en el piso desconsolado, llorando,
adolorido, pero más que un dolor físico, era un dolor en el alma, ¿qué le había
pasado a su amada y tierna Serena? Al incorporarse, pensó que tal vez ella se
había equivocado y que pensó que él era uno de esos abusivos que andan por la
calle…
- Serena, amor mío, ¡estás viva!
Casi que no alcanzó a completar la frase cuando ella
lo golpeó de nuevo, dejándolo boca arriba y ella colocando un pie sobre su
pecho, haciendo presión para herirlo. Él no podía creer que pasaba porque en su
interior sabía que algo había pasado, él ya no era el mismo y en definitiva
algo le había pasado a Serena.
Fue así que por fortuita casualidad o cosa del
destino, las Sailor Scouts aparecieron y trataron de ayudar a Darien, en medio
de una total ignorancia, ya que no entendía que pasaba, mientras él en medio
del llanto y el dolor, les pedía que no la dañaran. Pero igual no podían, no
podían transformarse, todo se había perdido en la última batalla. El cielo azul
oscuro que reinaba se fue poniendo cada vez más tenebroso y el día se hizo
noche.
Llerena apareció en medio de una nube que flotaba en
el cielo, su piel gris azulada como la de Serena dejaba al descubierto un par
de escamas, era como una mujer mitad pez, y su cabello rosado flotaba en el
aire, mientras Yinx la admiraba y soñaba ser como ella, las nubes se cerraban y
los rayos y truenos retumbaban; para darle atmosfera a que mientras Llerena
reía, caían fuegos y centellas del cielo.
“- Hola Chicas, es un placer tenerlas en mi mundo, con
un poco de suerte sufrirán mucho, pero será por poco tiempo, todo gracias a mi
nueva adquisición Yinx, de pronto la reconocerán de experiencias pasadas,
cuando se llamaba Serena, lo más divertido es que ella será quien acabe con
ustedes”.
Darien apareció en medio de un panel giratorio en
forma vertical, Yinx le empezó a mandar cuchillos, pero todos fallaban
lamentablemente para ella, ya que ninguno logro herirlo y mientras las Sailor
Scouts trataban de detenerla, un campo de fuerza les impedía pasar. Mientras
ellas veían con horror como Yinx latigaba a Darien, lo escupía, lo aruñaba al
mismo tiempo que sonreía y carcajeaba inmensamente, ella disfrutaba de esto.
Luego de varios momentos de castigos, hacia Darien y
las chicas, Llerena decidió que lo más correcto era quitar el campo de fuerza y
así permitir que Yinx las hiriera también era lo más justo para todos. Las chicas
trataron de recordarle a Yinx quien era en realidad y esto la enfureció aún
más, finalmente su furia llegó al máximo por una herida que le hicieron a lo
que Llerena respondió diciéndole: ¡Deja de jugar con ellas Yinx y acaba con
ellas de una buena vez!
En medio de llantos y suplicas, Yinx se volteó y con
la cara más dura y llena de odio les dijo “Ahora sí, que comience la pelea”…
(Continuará…)