Pero no, estamos en un mundo lleno de tiempos rápidos, ideas veloces, un mundo que va y viene que pasa rápido, extremadamente veloz para los demás, pero como siempre para mi, (desde aquel día que decidí que el tiempo se me hiciera lento), se hace eterno y lento como él solo, y lo prefiero así.
En estos momentos me encuentro en medio de una encrucijada, con muchas ideas y conflictos internos, cambios y perdidas, que lo único que me hacen es querer llorar, pero ¿Qué sentido tendría eso?, nada nunca se ha solucionado llorando, bueno no sin que fuera algo mágico y curioso, de resto llorar solo logrará hacerme doler la cabeza.
Creo que hasta cierto punto se puede decir que estaba feliz, que sentía que aunque las cosas no salían exactamente como las esperaba o como las tenía soñadas, al menos tenía cosas por las que había trabajado, pero como siempre, siento de nuevo esa sensación, que todo lo "mío" se va desvaneciendo de nuevo y que tanta lucha ha sido en vano, siento que vuelvo a esa eterna soledad de la cual me la he pasado escapando tanto tiempo, sin hermanos, con primos que buscan su camino y otros que se los llevan, para finalmente estar sola.
Hace poco un amigo me dijo: "la mejor compañía que podrás encontrar, eres tu misma" y fue una idea que me impacto, ya que se me presentó como esa opción maravillosa que no había contemplado. Pero sería volver a esa soledad, pero al mismo tiempo no niego que hay miles de momentos en los que estar solo es maravilloso, como cuando detestas al universo o a ti mismo y no quieres hacerle daño a nadie y por eso te encierras, como cuando se lee (eso hacerlo acompañado es un martirio), como cuando se quiere nadar a su ritmo, como cuando uno esta aburrido de toda la gente encima.
Cuando estudiaba, estaba sola, no dependía de nadie, todo lo hacía sola, y siempre me fue bien, me rinde, soy buena, pueda que no la mas organizada ni la más prolija, ni la más puntual, procastinadora a morir, pero todo iba bien, me he descuidado con el tiempo, y he perdido mi rumbo, no he tenido objetivos, ni metas ni sueños y creo que llego el momento.
Ando aburrida de peleas de momentos incómodos, de preocupaciones, de rabias, de desacuerdos, de no comprender a una sociedad completa que gusta de los vicios, del trago, del cigarrillo, de esa vida llena de importanculismos, donde lo único que importa es vivirlo todo, sin importar nada, sin importar límites, o cosas correctas, pero yo siempre he sido la de objetivos y no logro comprender porque hacen eso así.
Soy de reglas, límites, condiciones, restricciones y así mismo he vivido miles de experiencias, que en realidad no se las deseo a nadie, si al menos hubiera podido decir que era por mi culpa, el dolor de lo pasado sería menos fuerte, menos incomprensible, mas merecido y todo sería genial, todo se podría comprender y aceptar, yo no desee todo lo que me paso, yo no planee nada de lo que me paso y solo me quedo aprender de ello, recuperarme de mis caídas, y seguir adelante.
Y si no lo niego, tengo miedo del mundo, tengo miedo de las cosas que podrían pasar y de las cuales no tengo control, porque al menos controlándolas, siendo participe de ellas, o siendo mi culpa lo recibiría con más alegría, por lo menos, no con alegría pero si con resignación, por eso jodo tanto, por eso busco que la gente que me rodea no cometa errores.
Voy a decir algo, que a quien lea estoy segura lo hará reír, mi nombre Sandra significa "la protectora de la humanidad", eso no lo tome como una consigna, lo tome como un entendimiento de porque soy así, porque no puedo simplemente hacerme la loca y no importarme lo que les pasa a los demás, volverme la reina del importanculismo y ser feliz con mi vida y ya, pero no lo logro, trato de no ver, de hacerme la loca, de no preguntar, de no entender, de vivir solo mi vida, pero nada parece servir.
Es así que con todo lo anterior me debato entre hacerme la loca y callar, o de simplemente desaparecerme y volver a esa soledad tan segura que tuve por tanto tiempo, y que me hizo avanzar profesionalmente y sacar mis proyectos adelante, porque en últimas, lo que hago nadie lo agradecerá, no vea resultados favorables de lo que he hecho, y pues a nadie le importa y con el tiempo, la vieja Krebs que a muchos temieron, se irá y ya nadie recordará, como con tantos que ha pasado por esta vida mágica y nadie recuerda.
Si al menos cuidando a los demás ganará dinero, eso solucionaría parte de los problemas que tengo con esta sociedad opresora, que busca que uno por ser mujer, a mi edad (como si fuera mucho puff y lo es, pero puff), este casada y tenga hijos o tenga hijos y la hayan dejado o mínimo este separada, como para aparentar que no es una persona tan terrible, al menos si quiero ser una persona terrible, que sea una tenaz, porque hace rendir lo mejor de sus empleados y tiene todas las cosas materiales que ha deseado o viajado, hasta el fin del mundo y sus sueños posibles.
Talvez sea tiempo de olvidarme de los demás y solo de pensar en mi misma, igual, como dicen muchos, uno lo único que hace es perder el tiempo cuidando a los demás para lograr un gran, nada.